Cuando salimos del Hogar nos sentimos muy tristes al encontrarnos con personas adultas enfermas y abandonadas por sus familias; niños con enfermedades o síndromes graves, si no se los atiende adecuadamente van a morir. Tambien son abandonados muchos bebesitos por alguna razón inexplicable.
Ahí están y necesitan mucho, muchísimo de nuestra ayuda, una cosa es contarlo y otra cosa es verlos. Salir con el corazón hecho pedazos, un nudo en la garganta y nuestros ojos llenos de lagrimas de ver un cuadro tan duro. Esa es la razón de ser del comité de damas SIB. Nuestros esposos tienen el ingenio para crear, nosotros tenemos el ingenio para ayudar. Estaremos tocando sus puertas para pedirles que nos ayuden con un granito de arena y con ese granito contruiremos muchos castillos.


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